Esto es salsa, memoria y rumba

¡Esto no es ensaladita light!

¡Esto es salsa, memoria y rumba!

Después de 12 años de estar bailando y poniendo la “melodía”, como dicen nuestros colegas Víctor Sánchez y César Pagano, con oído y sentido crítico eso sí, tomando la calle, ocupando tanto garitos como palacios, centros de arte, trincheras, festivales, fiestas patronales, salas de conciertos, centros okupa, espacios autoorganizados, manifestaciones y hasta museos; de estar pinchando entre dos y cinco veces al mes, uno empieza a hacer cuentas. Estamos cerca de llegar a las 500 celebraciones de esa condición rebelde y dolorosa que está inmersa en el espíritu salsero y barrial.

Son doce años de hacer sentir la dignidad de nuestros cuerpos, de nuestras memorias y nuestros ritmos en el espacio público, pues fuimos nosotrxs quienes sacamos la salsa brava a la calle aquí en Madrid, se hizo habitual en el campo de Cebada o en las primeras quedadas clandestinas allá por el año 2012, a plena luz del día. Redefinimos la mirada sobre una música que ya no estaba de moda y que se escuchaba solo en garitos y discotecas nocturnas, y por ahí mismo fuimos contribuyendo a transformar la mirada de una comunidad migrante creciente, como una acción antirracista que trasciende la palabra, porque el discurso ya está en el cuerpo expuesto, conectado, vivo y vibrante.

Hoy hay más salsa que pescao y nuestros corazones laten en clave de tambor del Congo. Ya algunas plazas están llenas todos los días de comunidades vibrando con diferentes ritmos del Caribe, con cuerpos expuestos en su sensualidad y sexualidad accionando bailes de contacto, y narrando con el baile y el ritmo nuevas historias, nuevos presentes y nuevos imaginarios que se siguen entretejiendo desde lo cotidiano, para reivindicar nuestra búsqueda de memoria.

Nuestro lugar en la ciudad, nuestra identidad sigue en construcción histórica pues somos siempre un diferente principio, somos el presente en duelo de muchas generaciones que han comenzado a irse y el presente de muchas generaciones que recién están naciendo. Somos el presente de las “democracias” utilitaristas que sirven para calmar, “incluir” y manipular, pero no para parar – porque no quieren – el genocidio de Palestina, la desigualdad, el extractivismo, la guerra y la vanidad. Por eso mismo, tampoco servirán – porque no dejaremos -para parar este baile desenfadado, de resistencia. ¡12 años para vivir, celebrar y disfrutar del dolor y la memoria con sabor!

El Salsódromo Madrid somos todas las personas que desde el día uno han ido a bailar, lxs que se incorporan ahora, quienes hacen difusión, lxs Dj, lxs músicos. No hubiera sido posible sin las millares de personas que han acompañado esta idea que se convirtió en sueño.

Feliz aniversario.

Salsódromo Madrid